Biografía de Eusebio Bustamante
EUSEBIO BUSTAMANTE MIGUEL. Nota Bibliográfica.
SOCIEDAD ECONÓMICA DE AMIGOS DEL PAÍS DE LIÉBANA
Nace en Potes, el 11 de abril de 1.911. Con 18 años hace las primeras postales animado por un viajante de KODAK, de nombre Ricardo Bárcena, luego gran amigo suyo y gran fotógrafo. Son postales tomadas con una cámara Billy Clark (?) que hace negativos de 7x 10 cm2 y permite hacer copias por contacto (poniendo el negativo sobre el papel con un cristal encima para prensarlo).
Trabajos
Comienza trabajando en el negocio familiar, la tienda de Manuel Bustamante, mezcla de relojería, confitería y tienda, donde se atiende a los viajeros y turistas que por entonces visitan los Picos de Europa. Al igual que su padre, desarrolla la afición a la montaña y al esquí, y organiza excursiones con sus amigos (Lito Gutiérrez, Nacho Bulnes, Toño Bustamante, Paco Soberón, Fonsín Alonso, Masito Cuevas… ). Con Lito Gutiérrez sube al Naranjo de Bulnes en 1.935 (aprovechando una excursión de Alfonso Martínez con dos clientes), siendo, pues, los dos primeros cántabros en realizar dicha ascensión.
Durante los años duros de la guerra no le falta tiempo para sacar alguna foto a sus compañeros del “Hotel Esquís” en el Puerto de San Glorio: así era como llamaban los soldados de la Compañía de Esquiadores en la que estaba destinado a la choza donde se refugiaban. Los acontecimientos de la contienda civil le llevan más tarde a Galicia y a Cataluña, experiencias de las que igualmente queda constancia en sus fotos.
Casado en 1944 con Blanca Rosa Revuelta, después de vivir un año en Torrelavega vuelve a Potes, en donde alquila la tienda de La Plaza (inicialmente dedicada al comercio de tejidos) y desarrolla su profesión de relojero al tiempo que sigue haciendo fotografías. Poco a poco esta segunda actividad se va convirtiendo en su principal ocupación. En 1.950 es nombrado Delegado Local de Información y Turismo y recibe numerosos encargos para hacer reportajes sobre fiestas populares y folclore. Comienza a publicar fotos en el periódico “Arriba”.
Al inicio de los años 60 participa, como ponente de turismo, en el Consejo Económico Sindical de Liébana del que salió la propuesta de construcción del Teleférico y el Parador de Fuente Dé. Sigue publicando fotos en las portadas de la prensa nacional, especialmente “ABC”, y en numerosas publicaciones de montaña.
En 1.970 recibe un encargo de cuarenta fotografías murales para una exposición en Lisboa, donde se dan a conocer los Picos de Europa, seguramente en la primera campaña específica de promoción turística de dicho macizo montañoso en el extranjero. En 1971 se publica un cartel en el que se cambia la tradicional imagen de España como destino turístico de sol y playa por una foto de montaña suya: Peña Vieja desde Áliva en invierno.
El trabajo en grandes formatos (y la precariedad del suministro eléctrico de la comarca lebaniega… ) le obligan a agudizar su innato ingenio y su formación de relojero: suyos son, entre otros, los inventos de la ampliadora con luz de día y del dispositivo mecánico para sujetar el papel fotográfico en vertical (construido, entre otros mecanismos, con cepos para ratones…) de los que se servía para realizar sus ahora populares fotografías murales.
Premios
En 1.976 expone con gran éxito una numerosa muestra de sus trabajos fotográficos en la Caja Laboral Popular de Bilbao. En 1.977 recibe la Medalla al Mérito Turístico. También en los años 70 se publica el libro “Viaje al Occidente de Cantabria”, con textos de Julio Sanz Sáiz y fotos suyas, y colabora en varias guías turísticas de la editorial Everest. La creciente difusión de su obra, y su natural despreocupación por los asuntos burocráticos, provoca que muchas de sus fotos figuren en archivos particulares a nombre de diversos autores.
Fallece en Potes el 3 de marzo del 1.982.
“Antes de seguir, no se ha de olvidar una visita al establecimiento del señor Bustamante: es algo entrañable y delicioso. ¡Tantas veces se ha dicho de alguien que es una institución! Ahora encaja la frase como en pocas ocasiones.
Bustamante es montañero fino, de no mucha estatura, dotado, sin duda, de una resistencia y una fortaleza perfectas que no se exhiben: las que pide la montaña. Él ha escalado todos los Picos, por lo fácil y por lo difícil, él ha recorrido todos los valles y vaguadas, ha pasado los cuetos y los collados, las horcadinas y las portillas…, todo. Por los años treinta, fue el primer santanderino que escaló el pezón cimero del Naranco de Bulnes. (…)
Bustamante es afable, acogedor, comprensivo; su establecimiento es un pequeño pero completo templo de los Picos de Europa. Él los ha fotografiado perfectísimamente de cabo a rabo, paso a paso y sin olvidar nada. Él está provisto de planos, guías, esquemas, panorámicas, toda clase de datos y documentos que los va mostrando con curiosidad y con un gran cariño. Para Bustamante son como cosa propia los Picos; los lleva enteros en el corazón y en la cabeza, así como en el objetivo incansable de su cámara. Y, desde luego, por méritos, los lleva también en las piernas. Muchas de sus fotos han proporcionado un tonificante mensaje visual a la ciudad a través de las primeras planas de los periódicos. En la pared más espaciosa de su tienda, este gran artista ha ido colocando las espléndidas portadas de que es padre: ABC, YA, Arriba, etc… Y debajo, mapas, croquis, proyecciones cartográficas, etc… Es algo incitador y simpático de verdad para el montañero. Sobre el mostrador van apareciendo gruesas carpetas con más documentación y fotos, abundantes e inmejorables fotos. (…) Nosotros quedamos llenos de profunda simpatía hacia este montañés –¡y montañero!- excelente, que ha sabido dar todo su valor a las hermosuras de la región.”(“Crónica de los Picos de Europa”. Carlos Alfonso. Editora Nacional. Madrid, 1969.)