14 Octubre 2006

Sábado

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Inauguración del Museo de la Escuela de Mogrovejo

Crónica grafíca de la inauguración del Museo de La Escuela en Mogrovejo, Camaleño, el día 13 de junio de 2006.

Las autoridades descubren una placa conmemorativa.

Los niños de las escuelas unitarias del Valle de Camaleño fueron los protagonistas del día.

El consejero de Cultura, Turismo y Deporte centra la atención de los periodistas.

López Marcano firma en el fibro de honor.

Grandes y pequéños disfrutan de un documental sobre las escuelas rurales.

Fotografías cedidas por Maite Vela

29 Septiembre 2006

Viernes

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PREHISTORIA EN LA COMARCA LEBANIEGA

Podemos hablar de una ocupación humana en la Historia de Liébana que se remonta al Paleolítico Medio, las investigaciones realizadas en las excavaciones arqueológicas de la cueva de “El Esquilleu”, “El Arteu”, en el asentamiento “El Habario” o en los vestigios históricos de la “Cueva de La Mora”, todos ellos en el Desfiladero de La Hermida demuestran que desde hace 50.000 años hay asentamientos de población en la comarca lebaniega, podemos por tanto hablar de grupos de neandertales muy bien adaptados en la zona del Desfiladero, importante vía natural de penetración y lugar ideal para la caza y la explotación de recursos forestales, además de que por su sustrato calizo permite el asentamiento en cuevas y abrigos naturales. Durante la época del Paleolítico Superior y Mesolítico, más o menos hasta la segunda mitad del 4º milenio a.C. hay una clara preferencia por los asentamientos litorales y un retroceso del poblamiento en los valles interiores.

Gracias a las investigaciones del Dr. Agustín Diez Castillo, podemos considerar el megalitismo como el 1º fenómeno universal en la comarca de Liébana, ya que la abundancia de monumentos megalíticos nos habla de una población distribuida por todos los valles de la comarca. Son la primera evidencia de la neolitización de la comarca.
Tenemos grandes áreas de conjuntos megalíticos en toda Liébana, en la zona de Pico Jano (Vega de Liébana), en la Braña de los Tejos (Cillorigo), en Aliva (Camaleño), El de Camponuera (Pesaguero) y el de Peña Oviedo también en Camaleño. En este último se han centrado las excavaciones arqueológicas que han permitido obtener resultados extraordinarios a la hora de conocer la forma de vida de los primeros pastores lebaniegos. En esta zona que reúne en media Ha. 9 monumentos de tipología variada y una amplia zona de hábitat contemporáneo a los mismos, datados por C14 convencional en el 5195+-25 y el 4820+- 50 BP.

La ubicación de estos megalitos (tipo de yacimiento neolítico, con referencias funerarias) sólo se puede explicar, desde el punto de vista económico por la utilización de la pradera alpina natural y por la posterior expansión de la misma, es decir por el desarrollo de los pastizales para alimentar a los rebaños de ovejas y cabras, actividad trashumante que se desarrollaba desde el fin de la primavera hasta las primeras nieves. La actividad ganadera se complementaba con la recolección de recursos forestales, como así lo atestiguan los vestigios de frutos secos encontrados, los molinos y muelas y las estructuras utilizadas como silos obtenidos en las diversas etapas de las excavaciones arqueológicas en la Peña Oviedo desde 1989 hasta la actualidad.

El desarrollo de las actividades cinegéticas están demostradas por la aparición de puntas de flecha y microlitos geométricos y la presencia de raspadores nos remiten al trabajo de pieles. Además de un dato importante como es la aparición de la cerámica.
Las estructuras megalíticas constituyen una voluntad de dominio del territorio, la ubicación de los megalitos en zonas de paso en Liébana es constante; marcan el territorio lo que demuestra una organización social que busca la explotación de nuevos territorios que procuraban delimitar con sus estructuras.

La pieza clave en la articulación del territorio fue durante la Prehistoria, y es aún hoy, el valle. Cada uno de los valles posee su territorio común y lo poseyó desde el Neolítico, cada comarca erigió sus monumentos megalíticos en una determinada zona y en ninguna de las comarcas faltan. Su ubicación refleja el primer y, quizás, postrer intento de delimitación del territorio en los valles occidentales de Cantabria.

Consolidada la apropiación del espacio por parte de los grupos neolíticos no queda sino en el devenir de los grupos prehistóricos de los valles del Deva consolidar los territorios ya definidos con la formación de asentamientos permanentes en cada uno de los valles y el desplazamiento del centro de gravedad hacia el fondo de los valles.

A partir del 2.500 a.C. se irán relegando la construcción de estructuras megalíticas, pero se convertirá en una constante el carácter sagrado de los mismos y, finalmente, con la cristianización de los mismos como por ejemplo en Aliva con la ermita de Nuestra Señora de La Luz.

La evolución del poblamiento a partir de la erupción megalítica se estabiliza en la explotación de los mismos recursos hasta prácticamente la actualidad. Poco sabemos de lo que sucede durante las fases metalúrgicas de la Prehistoria.

EL CONJUNTO DE PEÑA OVIEDO

Situado en la falda del macizo oriental de los Picos de Europa. Está compuesto por dos agrupaciones bien definidas, Pedresites y La Calvera, se han documentado dos áreas de funciones diferenciadas, una inmediata a la Peña Oviedo y otra en la campa ocupada por las estructuras megalíticas. En Pedresites se han localizado cuatro estructuras tumulares con restos de sus cámaras sepulcrales, un menhir tumbado y una estructura de planta ovoide de difícil caracterización. El monumento que da nombre a la campa conserva dos ortostatos verticales, vencidos hacia el interior de la cámara hasta casi tocarse.
En La Calvera, se conservan tres túmulos con cámaras o cistas dolménicas, dos cámaras dolménicas con los túmulos arrasados, un túmulo sin evidencia de cámara, un circulo de piedras, un alineamiento ( el único conocido en la región) y una estructura murada, además de lajas hincadas. Todo ello, en menos de ½ Ha., con una distancia máxima de 70 mts. entre los monumentos.

En el conjunto hay aún otros monumentos aislados: el gran túmulo de Sopeña, con la cámara dolménica más grande y mejor conservada de la comarca; el de Aguadrobos, muy mal conservado; un círculo en Los Cuetos que conserva en su interior una laja que podría pertenecer al recinto cameral y un túmulo muy arrasado en el mismo paraje.

En toda esta zona cabe destacar una zona de hábitat, donde se han documentado varias estructuras entre las que destacan un muro de planta semicircular de más de un centenar de metros, varios silos y la planta de una cabaña., además de agujeros de postes y una estela.

Los materiales provenientes del área de asentamiento son principalmente elementos de hoz y abundantes fragmentos de pulimentos, así como distintas especies cerámicas (sin similitudes en el resto de la cornisa), También hay restos de industria pesada, piezas pulimentadas rotas, el hacha pulimentada del Dolmen de Peña Oviedo, cantos de cuarcita con huellas de uso como percutores y/o yunques y entre los restos arqueobotánicos destaca la abundancia de avellanas encontrados en la cabaña.

En la descripción del conjunto megalítico de la Peña Oviedo hay que destacar la alta concentración de vestigios que se observa en el lugar. Esa alta concentración se da tanto en cuanto al número de agrupaciones , como al número de estructuras de cada agrupación.

Eva Guerra Badía, contenidos para la sección de Ocupación Humana
en el Centro de Interpretación del Prque Nacional de Los Picos de Europa.